Ya amanecía y venía la mañana,
Salía el sol, ¡Dios, qué hermoso apuntaba!
En Castejón todos se levantaban,
Abren las
puertas, afuera se mostraban,
Para ir a sus labores y a sus
campos de
labranza.
Todos han salido dejan libre la entrada,
Sólo pocas gentes en Castejón quedaban;
Las gentes por los campos andan ocupadas.
El Campeador salió de la celada,
En torno a Castejón aprisa cabalgaba,
Mío Cid don Rodrigo corre hacia la entrada,
Los que guardan la
puerta viéndola
... (ver texto completo)