El Prao Lafuente.
Me imagino el cortejo fúnebre desfilando por las Llamas de la Iglesia para acompañar a Angel en su último viaje por las tierras de Folloso. Seguramente, después de dar sepultura a sus restos y después de las oraciones pertinentes por los familiares difuntos y dejada atrás la Iglesia Vieja con sus dos capillas de bóveda de cañón, Jacqueline, ya más sosegada, levantó la vista y contempló la serenidad transmitida por los caserones de Folloso al abrigo del frondoso robledal del Fuello. ... (ver texto completo)
Me imagino el cortejo fúnebre desfilando por las Llamas de la Iglesia para acompañar a Angel en su último viaje por las tierras de Folloso. Seguramente, después de dar sepultura a sus restos y después de las oraciones pertinentes por los familiares difuntos y dejada atrás la Iglesia Vieja con sus dos capillas de bóveda de cañón, Jacqueline, ya más sosegada, levantó la vista y contempló la serenidad transmitida por los caserones de Folloso al abrigo del frondoso robledal del Fuello. ... (ver texto completo)
Hola peña, me gusta que hayas empezado el año trabajador ya que con tus relatos nos haces revivir idénticas peripecias vividas en otras partes de la Omaña, en Villaceid a dar tumbos le llamábamos jugar a "Columbretas" y ganaba claro está el que mas vueltas daba, un abrazo.