EL AMIGO LEAL.-Un insurrecto había sido condenado a morir en la horca. El hombre, cuya madre vivía en una lejana localidad, pidio al rey permiso para ir a verla. El monarca acepto con una condición: que un rehen ocupase su lugar mientras permanecia ausente y que, en el supuesto de que no regresase, fuera ejecutado en su lugar. El insurrecto recurrio a su mejor amigo y le pidió que ocupse su puesto. El rey dio un plazo de siete días para que el rehen fuera ejecutado si en ese tiempo no regresaba el ... (ver texto completo)
Bonito relato. Gracias prima por compartirlo