Y se está acabando el tiempo.
El tiempo de un hombre bueno, cabal, honrado,
amigo de sus
amigos, incapaz de pedir ayuda, pero ofreciéndola siempre y sin que fueras a pedírsela. Luchó con la vida a brazo partido y, al final, cada uno de ellos seguirá su
camino, porque la vida sigue, y cuando haya apartado a éste, traerá a otro y será tan bueno como éste, porque en el mundo siempre ha habido, hay y habrá, buena gente, y algunos tendremos el gran honor de haberlos conocido, de haberlos tratado, de
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