La señorita de Benllera sí tenía tesoros
Esteban Álvarez Castañón,
joven investigador de la poderosa
casa señorial de Tusinos, pide ayuda para mostrar un abultado patrimonio que incluye
arte, libros, colmillos de mamut y un pleito de tres siglos. Sus dominios se extendían desde la
playa del Sardinero hasta la enorme quinta de El Abrojo, en
Valladolid, y la última moradora del
palacio se enorgullecía de haber dormido, cada
noche de su vida, «en terreno de mi propiedad». Se trata de la
familia Álvarez
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