LOS DOS CAMINOS. Un hombre desorientado estaba ante dos caminos y no sabia cual conducia a su destino. Una anciana con una canasta, vestido largo desgastado y sandalias llenas de barro le ofrecio ayuda, pero el, al ver el aspecto de esta, la rechazo y escogio uno de los caminos al azar. El hombre empezó a andar y al poco se hizo de noche, hasta que llego a un acantilado con un puente en muy mal estado y prefirió no cruzar. Como ya era muy oscuro, decidio acampar, sin comida ni agua, y esperar al ... (ver texto completo)