La pasión que siento por ti
El frescor de la mañana juguetea con la punta de mi nariz, y así, llena de frescura e ilusión, amanece de nuevo la sonrisa tantas veces reflejada en la mirada de los otros, y, de vez en cuando, en el
reflejo fugaz del
espejo…
Amanece de nuevo, y en mi corazón, en mis pupilas, en los poros de mi piel, en el fondo de mis pulmones, estás tú y el suave susurro de tus palabras cariñosas en mi oído…
Mmm… si fuera un gato, ronronearía,…
Entre las sábanas que envolvieron
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