Nunca me cierres la
puerta,
a traves de ella pasa la luz.
Soy capaz de descubrir, aun cegado por la intensidad,
cada uno de los dias que ambos devoramos.
Si escruto los haces rectos de particulas con mis manos,
tu pureza atraviesa la carne oscura y los huesos.
Las diminutas bailarinas que entre los rayos viven tienen el gesto de la
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