En la
Cabrera Alta, dada su elevada altitud y su situación, los
inviernos son largos y rigurosos, con abundantes
nevadas. Los
veranos se caracterizan por su brevedad y frescura debido al relieve de
montaña en el que la altitud y la influencia continental son factores decisivos. Las
lluvias no son menos abundantes que en la Cabrera Baja, ya que los vientos húmedos gallegos cuando llegan están, en buena parte, descargados y desprovistos de
agua.
El relieve tan agreste de la propia comarca determina
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