EL VALOR DE LAS PERSONAS. Dos marineros, en mitad de su travesia por el Pacifico, se detuvieron en una isla y allí se encontraron con una muchacha lavando la ropa en el rio. Uno de los marineros se acerco y le pregunto por su nombre. La chica le respondio que no podía hablar con el si no se casaban antes."Pues me casare contigo", dijo el marinero, a quien no le importo que hubiera jóvenes mas hermosas en la isla. Cuando pidió la mano de la muchacha, el padre de esta le advirtió:"Si te casas con una ... (ver texto completo)