Hola a todos, soy ángel Salas. Estuve allí en 1977. Me encantaba el fresquito y la
nieve. Soy extremeño y me dio la impresión de que hacía el trayecto de La Mesta al revés. No quiero decir que pareciéramos
ganado pero sí había algo en común.
Quiero rendir un entrañable
homenaje a todos los valientes canarios que regresaron a
casa envueltos en sudario de madera y abrazar a todos los padres que perdieron allí a sus hijos por la imprudencia de no saberse aclimatar a una diferencia de temperatura de
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