¡Qué buenas aquellas roscas que ya nadie hace!
Para los chavales de hoy en día la imagen de la
fotografía y lo que representa es pura
arqueología, les suena a nada, no les suena.
Es Villadangos del Páramo pero podrían ser otros mil
pueblos de la provincia. Es 1960 pero podrían ser varias décadas antes y, tal vez, una década después.
Son los padrinos de dos
bodas que se celebraban en el mismo día en el
pueblo y las habían preparado para que todos los mozos, invitados o no, corrieran la
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