CANTINERAS Y BANDOLEROS
Amalia Alonso, conocida por la Dama de la Cándana, admiradora de su heroína, la Dama de Arintero. Amalia nació en un lugar del valle del Curueño allá por el año 1770, posiblemente en la Cándana. Era buhonera de profesión y en un pequeño y destartalado carromato, tirado por una mula flaca, recorría todos los pueblos del valle. Tendría unos 40 años cuando se enroló como cantinera al servicio de la guerrilla que luchaba contra el ejército galo. Se alistó al lado del famoso guerrillero fray Juan de Deliva, de sobrenombre el Capuchino, que actuaba por León y era correligionario del Empecinado.
Las cantineras empleaban como arma la navaja, objeto familiar y popular fácil de camuflar y esconder. Esta arma fue una de las más usadas. Cortaban las cinchas de las cabalgaduras de los caballos, y una ver derribados eran degollados. Se cuenta que en la hoja de la navaja de estas valientes mujeres aparecía la inscripción: "Sirvo a una dama, la defenderé con la ayuda de Dios."
Cantineras leonesas (maragatas) que destacaron fueron: Trinidad Botas, de Castrillo de los Polvazares, Manuela Salvadores, de Santa Colomba, o Juana Calvo, de Rabanal.
ANEXO: SANTOCILDES
José María Francisco Silvestre Santocildes y de Llanos (Barcelona, 29 de junio de 1771 - Barcelona, 6 de marzo de 1847) Participó en las batallas de Medina de Rioseco, Zorzona, Espinosa de los Monteros, Lugo y Astorga. Tras la guerra, fue Jefe del Estado Mayor General del Ejército de la Derecha, hasta 1828.
El Marqués de la Romana lo asciende a Coronel por su valentía en los enfrentamientos de Lugo donde resultó herido en un brazo.
En el año 1810 se encuentra al mando de la ciudad de Astorga resistiendo los dos sitios de Astorga. Es necesario recordar cómo no rindió la ciudad hasta que ya no cabía más posibilidad de defensa. Fue trasladado prisionero a Francia y escapó, siendo nombrado Mariscal de Campo, además de concederle el mando interino del Sexto Ejército que operaba en Galicia, Asturias y la Castilla de la cuenca derecha del Duero. Recuperó Astorga en 1811. Al año siguiente con mando definitivo sobre el Sexto Ejército comenzó el asedio sobre Astorga que había vuelto a caer en manos de los franceses. Colabora con el ejército hispano-británico en diversas acciones y a finales de 1812 una enfermedad está a punto de costarle la vida y tiene que ser evacuado a Asturias para su curación.
En 1813 algo recuperado, pero no del todo, se le otorga el mando interino del Ejército de Reserva que habría de constituirse en Galicia. Cuando él se hizo cargo contaba dicho ejército con 2000 hombres, trascurridos cinco meses había conseguido aumentarlo a 12000.
EL SITIO DE ASTORGA: LA PEQUEÑA ZARAGOZA
El mejor himno a tu nombre /
lo escribió la historia /
ya en las piedras de granito /
de tu mole secular. /
Por eso, Astorga, /
tu nombre generoso y ejemplar /
suena a nombre de epopeya /
suena a aliento de volcán.
Alberto López Argüello
En 1809, la milenaria ciudad de Astorga, se convierte en objetivo de los ejércitos invasores. Hostilizada desde septiembre, José María de Santocildes fue nombrado gobernador de una plaza apenas defendida por un millar de soldados inexpertos y mal armados.
9 de octubre de 1809
El general francés Carrier inició un ataque con sabor a éxito fácil. Al mando de 3.000 hombres apoyados por dos piezas de artillería se lanzó sobre los arrabales y cercó la Puerta del Obispo, defendida por paisanos, mujeres y la guarnición de Voluntarios de León dirigida por Félix Álvarez Acebedo. La lucha durante cuatro épicas horas. Al final Carrier se retira. Se cuenta que uno de los caídos en el bando español fue sustituido por su padre, al grito de " ¡Si mi hijo ha muerto, aquí estoy yo para vengarle!"
21 de marzo de 1810: Inicio del primer sitio de Astorga
Comienza el asedio de Astorga, a cargo del impresionante contingente comandado por el general Clousel, un brillante y experimentado oficial. Unos 2.000 jinetes rodean la ciudad por completo, reforzando el cerco con otros 4.000 efectivos. Los franceses establecen su cuartel general en una casa denominada "del Cortijo", ocupando los pueblos vecinos de San Justo y San Román.
23 de marzo de 1810
Se cruza importante fuego de fusilería entre sitiadores y sitiados, con los enemigos realizando distintas incursiones por la zona de Rectivía.
24 de marzo de 1810
En torno a Astorga apareció una red de trincheras entrelazadas, dibujando un muro concéntrico en torno a la plaza. Para elevar la moral de los sitiados, se efectuó una salida hasta muy cerca de las trincheras enemigas, llevada a cabo por mil infantes y una docena de jinetes.
26 de marzo de 1810
Fecha clave en la que el general Boyer da orden de ocupar por sorpresa el arrabal de Rectivía. Una columna de granaderos se acercó a las defensas por la noche, efectuando una descarga a quemarropa por sorpresa. Entraron a la carga en la barriada, apoderándose de algunas viviendas. El Regimiento de Lugo, responsable de la defensa, se repuso, respondiendo con tiros y cargas de bayoneta en un combate que duró unas dos horas, consiguiendo la retirada de los franceses, a costa de numerosas pérdidas entre los defensores. Esa misma tarde repitieron intentona en otro punto, siendo nuevamente rechazados. Si consiguieron cortar el suministro de agua.
Amalia Alonso, conocida por la Dama de la Cándana, admiradora de su heroína, la Dama de Arintero. Amalia nació en un lugar del valle del Curueño allá por el año 1770, posiblemente en la Cándana. Era buhonera de profesión y en un pequeño y destartalado carromato, tirado por una mula flaca, recorría todos los pueblos del valle. Tendría unos 40 años cuando se enroló como cantinera al servicio de la guerrilla que luchaba contra el ejército galo. Se alistó al lado del famoso guerrillero fray Juan de Deliva, de sobrenombre el Capuchino, que actuaba por León y era correligionario del Empecinado.
Las cantineras empleaban como arma la navaja, objeto familiar y popular fácil de camuflar y esconder. Esta arma fue una de las más usadas. Cortaban las cinchas de las cabalgaduras de los caballos, y una ver derribados eran degollados. Se cuenta que en la hoja de la navaja de estas valientes mujeres aparecía la inscripción: "Sirvo a una dama, la defenderé con la ayuda de Dios."
Cantineras leonesas (maragatas) que destacaron fueron: Trinidad Botas, de Castrillo de los Polvazares, Manuela Salvadores, de Santa Colomba, o Juana Calvo, de Rabanal.
ANEXO: SANTOCILDES
José María Francisco Silvestre Santocildes y de Llanos (Barcelona, 29 de junio de 1771 - Barcelona, 6 de marzo de 1847) Participó en las batallas de Medina de Rioseco, Zorzona, Espinosa de los Monteros, Lugo y Astorga. Tras la guerra, fue Jefe del Estado Mayor General del Ejército de la Derecha, hasta 1828.
El Marqués de la Romana lo asciende a Coronel por su valentía en los enfrentamientos de Lugo donde resultó herido en un brazo.
En el año 1810 se encuentra al mando de la ciudad de Astorga resistiendo los dos sitios de Astorga. Es necesario recordar cómo no rindió la ciudad hasta que ya no cabía más posibilidad de defensa. Fue trasladado prisionero a Francia y escapó, siendo nombrado Mariscal de Campo, además de concederle el mando interino del Sexto Ejército que operaba en Galicia, Asturias y la Castilla de la cuenca derecha del Duero. Recuperó Astorga en 1811. Al año siguiente con mando definitivo sobre el Sexto Ejército comenzó el asedio sobre Astorga que había vuelto a caer en manos de los franceses. Colabora con el ejército hispano-británico en diversas acciones y a finales de 1812 una enfermedad está a punto de costarle la vida y tiene que ser evacuado a Asturias para su curación.
En 1813 algo recuperado, pero no del todo, se le otorga el mando interino del Ejército de Reserva que habría de constituirse en Galicia. Cuando él se hizo cargo contaba dicho ejército con 2000 hombres, trascurridos cinco meses había conseguido aumentarlo a 12000.
EL SITIO DE ASTORGA: LA PEQUEÑA ZARAGOZA
El mejor himno a tu nombre /
lo escribió la historia /
ya en las piedras de granito /
de tu mole secular. /
Por eso, Astorga, /
tu nombre generoso y ejemplar /
suena a nombre de epopeya /
suena a aliento de volcán.
Alberto López Argüello
En 1809, la milenaria ciudad de Astorga, se convierte en objetivo de los ejércitos invasores. Hostilizada desde septiembre, José María de Santocildes fue nombrado gobernador de una plaza apenas defendida por un millar de soldados inexpertos y mal armados.
9 de octubre de 1809
El general francés Carrier inició un ataque con sabor a éxito fácil. Al mando de 3.000 hombres apoyados por dos piezas de artillería se lanzó sobre los arrabales y cercó la Puerta del Obispo, defendida por paisanos, mujeres y la guarnición de Voluntarios de León dirigida por Félix Álvarez Acebedo. La lucha durante cuatro épicas horas. Al final Carrier se retira. Se cuenta que uno de los caídos en el bando español fue sustituido por su padre, al grito de " ¡Si mi hijo ha muerto, aquí estoy yo para vengarle!"
21 de marzo de 1810: Inicio del primer sitio de Astorga
Comienza el asedio de Astorga, a cargo del impresionante contingente comandado por el general Clousel, un brillante y experimentado oficial. Unos 2.000 jinetes rodean la ciudad por completo, reforzando el cerco con otros 4.000 efectivos. Los franceses establecen su cuartel general en una casa denominada "del Cortijo", ocupando los pueblos vecinos de San Justo y San Román.
23 de marzo de 1810
Se cruza importante fuego de fusilería entre sitiadores y sitiados, con los enemigos realizando distintas incursiones por la zona de Rectivía.
24 de marzo de 1810
En torno a Astorga apareció una red de trincheras entrelazadas, dibujando un muro concéntrico en torno a la plaza. Para elevar la moral de los sitiados, se efectuó una salida hasta muy cerca de las trincheras enemigas, llevada a cabo por mil infantes y una docena de jinetes.
26 de marzo de 1810
Fecha clave en la que el general Boyer da orden de ocupar por sorpresa el arrabal de Rectivía. Una columna de granaderos se acercó a las defensas por la noche, efectuando una descarga a quemarropa por sorpresa. Entraron a la carga en la barriada, apoderándose de algunas viviendas. El Regimiento de Lugo, responsable de la defensa, se repuso, respondiendo con tiros y cargas de bayoneta en un combate que duró unas dos horas, consiguiendo la retirada de los franceses, a costa de numerosas pérdidas entre los defensores. Esa misma tarde repitieron intentona en otro punto, siendo nuevamente rechazados. Si consiguieron cortar el suministro de agua.