Cuenta la leyenda que el pobre de las maestras tuvo muchas novias, todas ellas guapas, cultas, pero con pocos medios económicos. Su padre que era muy egoista le fue impidiendo casarse con una, con otra, así sucesivamente hasta que un día se rebeló contra su progenitor, cuando estaba a punto de casarse con una chica rubia según él guapísima llamada Dolores, sin que su padre lo supiera, la novia le abandonó, se fue al extranjero y con la boca abierta lo dejó. Dicen que no pudo superar el abandono de su amada y enloqueció. Se fue de su casa y empezó a recorrer los pueblos de la provincia de León con una maleta en la que llevaba las cartas de amor que había recibido durante su noviazgo con Dolores. Cuando llegaba a un pueblo preguntaba donde vivía la maestra, le indicaban la casa y ni corto ni perezoso allí llamaba, hacía su petición y os podéis imaginar la respuesta. Se corrió la voz, se hizo famoso por su debilidad por las maestras y boticarias. A partir de entonces las elegidas al oir ha venido el pobre de las maestras se escondían en los sitios mas increibles, en los pajares, lugar tan favorito para algunos de la época para "jugar". Pasaron los años, la medicina avanzó y el pobre recibió un tratamiento médico, pagado por una señora adinerada con la que se casó. El ya se murió y la mujer rejuveneció y por ahí anda pasándoselo en grande.
... (ver texto completo)