NO SIN MIS
AMIGOS. Un homhre iba caminando con su
caballo y su perro. Estaban tan agotados que no se habían dado cuenta de que, en realidad, estaba muertos. Por eso, seguian por aquel empinado
camino, en busca de
agua para saciar su sed. En una curva vieron un enorme
arco de mármol que conducia a una
plaza en cuyo centro había una
fuente. Toparon con un vigilante en una garita y, cuando el caminante le pregunto que lugar era aquel, le respondio:"Esto es el
cielo"."Que bien. Aqui por fin podremos
... (ver texto completo)