EL ASESINO. Sumto, hijo de un temido samurái, cometio un asesinato en defensa propia, por lo que decidio huir de su ciudad y, careciendo de recursos, se convirtió en un delicuente habitual. Pasaron los años y, harto ya de su mala vida, decidio hacer algo por los demás. Asi, cuando llego a un
pueblo cuyos habitantes solo tenían un quebradizo
puente para acceder al otro lado del
acantilado, penso que su misión consistiría en cavar un
túnel. Despues de años de esfuerzo, cuando su obra estaba a punto
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