LA LANCHA. Un hombre fue contratado para pintar una lancha en una
playa. Comenzo a colorearla de rojo brillante, como le habían pedido. Mientras lo hacia, vio que había un agujero en el fondo de la
embarcación y lo reparo. Por la tarde, al terminar su trabajo, cobro y se fue. Al cabo de dos días, el propietario de la lancha fue a buscar al pintor y le entrego un cheque. Este, muy sorprendido, exclamo:"Señor. ¡pero si usted ya me pago por pintarle la lancha!"."Mi querido
amigo, dejeme explicarle-expuso
... (ver texto completo)