Empajar, como dice M. A., era poner unos atadillos alrededor de un terreno para acotarlo. Ésto se hacía para preservar los derechos de pastos, en las llamadas primeras hierbas-
Primavera- de los pacederos, escobales y demás que estuvieran abiertos, a sus propietarios o arrendatarios.
Las zonas comunes también se empajaban y su aprovechamiento se hacía, previo Concejo y toque de
campana, en los días que se estableciera.
Falifa se empajaba para delimitar el derecho de facera y los de
Curueña no
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