A principios del siglo V, cuando gran parte de la población de Hispania era ya cristiana, los bárbaros suevos ocuparon el noroeste y constituyeron un reino que abarcaba Galicia y el norte de Portugal, con capital en Braga. Este dominio se expandió después al sur del Duero.
Reinando Teodomiro (559-570) los suevos se convirtieron definitivamente al cristianismo y decidieron mantener la organización eclesiástica existente.
El Parroquial Suevo o División de Teodomiro, una referencia historiográfica ... (ver texto completo)
Reinando Teodomiro (559-570) los suevos se convirtieron definitivamente al cristianismo y decidieron mantener la organización eclesiástica existente.
El Parroquial Suevo o División de Teodomiro, una referencia historiográfica ... (ver texto completo)