EL LORO QUE PEDIA LIBERTAD. Habia una vez un loro que vivía enjaulado y haciendo compañía a su dueño. Cierto dia, este invito a un amigo a tomar el te y, mientras estaban en el salon, el animal empezó a gritar insistentemente:" ¡Libertad! ¡Libertad!". Hasta tal punto resultaba desgarradora aquella petición que el invitado se sintió apenado y casi no pudo disfrutar del delicioso te. Pasaron los días y el hombre no podia dejar de recordar, con gran compasión, al loro. Tanto le atribulaba su estado, ... (ver texto completo)