Tres gallegos llegan a la
estación de
trenes cuando ya está partiendo el último
tren del día, de
Madrid hacia
La Coruña. Comienzan a correr porque el tren ya está en marcha. El primero puede subir con ayuda del guarda, el segundo con mucho esfuerzo logra trepar, pero el tercero no puede alcanzarlos y queda en el andén.
Una persona ve esto y le dice al último:
-Bueno, buen promedio, de tres subieron dos
Pero el gallego que quedó de a pié, le aclara:
- Sí, puede ser... pero el que tenía que viajar
... (ver texto completo)