Foncebadón está perdiendo toda la esencia, toda la magia y todo lo que alguna vez representó. Aunque parezca que por fin está resurgiendo, que ya tiene alumbrado público, que incluso hayan comenzado las obras para realizar la calle (¡10 metros!) ya el año próximo es posible que el Ayuntamiento se digne a avanzar otros 10 metros. Lo cierto es que ha dejado de ser "un pueblo" para convertirse en un "gran negocio" donde lo que menos importan son los vecinos. Ganar dinero a costa de los miles de peregrinos ... (ver texto completo)