La
calle Ancha no podía tener un arranque mejor para llegar hasta la
catedral, otro de los
edificios emblemáticos de esta maravillosa ciudad. La
piedra del
Palacio de los Guzmanes, ahora Diputación Provincial, se ciñe y superpone a la antigua
muralla romana que continúa al otro lado por debajo del
Jardín Romántico, donde todavía perviven algunos establecimientos con encanto incrustados entre los cubos de la muralla milenaria, como el
bar La Lola, del grupo Café Quijano.