Entre el Banco Herrero, frente a la
Plaza de las Palomas, y la
casa de Botines, obra de Gaudí, hoy sede de la entidad financiera Caja
España, hay un callejón que se encuentra cerrado a cal y canto, no dejan pasar a nadie. Guarda un secreto. Una frase en forma de
vidriera. Fue tapada por dentro, colocando un piso, justo a la altura de lo escrito, para que no se lea. Pero por fuera se puede ver iluminando las letras con una linterna. Ya no. Una verja de espinos de hierro lo impide, y una
puerta candada
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