El Hospital deja de dar botellas de agua y se ahorra 180.000 € al año
El gerente dice que es una medida ecológica y para racionalizar el gasto
El Hospital de León dejará de repartir botellas de agua mineral a sus pacientes para ahorrar un montante que asciende a los 180.000 euros anuales.
A partir de ahora, se distribuirán entre las habitaciones del Complejo Asistencial leonés vasos cada mañana que podrán rellenarse –tantas veces se desee– con las fuentes que se han instalado en todos los pasillos y servicios para satisfacer la sed tanto de los enfermos, como de los familiares, usuarios o trabajadores en general.
Así lo confirmó ayer el gerente del Hospital de León, Juan Luis Burón, que define la decisión como una “medida de racionalización del gasto”, pero sin olvidar tampoco que la iniciativa tiene un carácter ecológico y medioambiental al evitarse la compra de casi 500.000 botellas cada año.
Los dispensadores de agua se imponen a las botellas para evitar el impacto ambiental de CO2 y reducir las consecuencias nocivas que puedan ocasionarse en la salud.
En todo caso, el agua de los dispensadores es totalmente potable y cumple con todas las garantías sanitarias; además, quién ya ha podido probarla aseguran que sale “fresca” en contrapunto al agua embotellada que, en líneas generales, está a temperatura ambiente o caliente.
De momento, según fuentes oficiales de la Junta de Castilla y León, la retirada del agua embotellada se implantará paulatinamente en el Hospital de León puesto que se seguirán distribuyendo botellas cada mañana a los pacientes hasta que se agoten las existencias que ya han sido adquiridas.
Además, el gerente también destaca que se conseguirá ganar espacio en el edifico del Hospital puesto que ya no habrá acumulación de envases de agua.
El Hospital de León se suma así a una iniciativa que ya está implantada en un buen número de complejos hospitalarios de España y de la que Galicia fue pionera
El gerente dice que es una medida ecológica y para racionalizar el gasto
El Hospital de León dejará de repartir botellas de agua mineral a sus pacientes para ahorrar un montante que asciende a los 180.000 euros anuales.
A partir de ahora, se distribuirán entre las habitaciones del Complejo Asistencial leonés vasos cada mañana que podrán rellenarse –tantas veces se desee– con las fuentes que se han instalado en todos los pasillos y servicios para satisfacer la sed tanto de los enfermos, como de los familiares, usuarios o trabajadores en general.
Así lo confirmó ayer el gerente del Hospital de León, Juan Luis Burón, que define la decisión como una “medida de racionalización del gasto”, pero sin olvidar tampoco que la iniciativa tiene un carácter ecológico y medioambiental al evitarse la compra de casi 500.000 botellas cada año.
Los dispensadores de agua se imponen a las botellas para evitar el impacto ambiental de CO2 y reducir las consecuencias nocivas que puedan ocasionarse en la salud.
En todo caso, el agua de los dispensadores es totalmente potable y cumple con todas las garantías sanitarias; además, quién ya ha podido probarla aseguran que sale “fresca” en contrapunto al agua embotellada que, en líneas generales, está a temperatura ambiente o caliente.
De momento, según fuentes oficiales de la Junta de Castilla y León, la retirada del agua embotellada se implantará paulatinamente en el Hospital de León puesto que se seguirán distribuyendo botellas cada mañana a los pacientes hasta que se agoten las existencias que ya han sido adquiridas.
Además, el gerente también destaca que se conseguirá ganar espacio en el edifico del Hospital puesto que ya no habrá acumulación de envases de agua.
El Hospital de León se suma así a una iniciativa que ya está implantada en un buen número de complejos hospitalarios de España y de la que Galicia fue pionera