CANALES: Cuantas cosas se hacian antes por diversión y que pena...

Cuantas cosas se hacian antes por diversión y que pena que se hayan perdido…. es lo que ocurre con la noche de reyes! Hace años cada barrio hacia su hoguera y “competian” a ver quien la hacia mas vistosa.

… 5 de enero de 1981… Adolfo, Nino y Melchor se disponen a preparar todo el material para la noche y para que Matarredonda destaque ante Sus Majestades de Oriente.
Ingredientes para una buena hoguera: ruedas y escobas. Con lo cual el primer paso es recolectar! De aquella, si habia algun sitio donde se podian recoger ruedas sin problema de quedarte corto, ese era el barranco que da a benllera, rueda que sobraba…para alli iba a parar. Tras recoger las ruedas, ya de vuelta en Matarredonda, el tema de las escobas pillaba mas cerca, solo hacia falta echar un ojo al monte y…a por las escobas….
Anochece en Matarredonda, con la hoguera preparada toca prenderla para que vaya cogiendo marcha. En el momento en que la cabalgata de sus majestades subia en direccion a carrizal los barrios estaban preparados para su particular funcion, una vez que la hoguera podia ser divisada desde la carretera, el truco era lanzar de golpe todas las escobas secas para que una gran llamarada saliera de la hoguera y lo mismo ocurria con los otros barrios, de forma que los comentarios fueran “miiiiira! Mira la hoguera de……!”
Mientras los reyes subian a ver a los niños de los pueblos de arriba quedaba algo de tiempo hasta el momento de ir a la calle de los balcones a ver que te habian traido, asi que…. aprovechando el fuego de la calle, July y Mercedes tenian preparados unos choricines para matar el tiempo y el gusanillo. Es interesante comentar que July estaba de aquella embarazada y el chorizo le daba un ardor…terrible…pero como excepcion, y ante ese olorcillo que salia de aquella hoguera…. nadie podia resistirse…asi que todos dieron buena cuenta de aquellos chorizos, que entre dos trozos de pan se convertian en un manjar esquisito!
Tras la cena, ahora solo quedaba acompañar a los peques a la calle a esperar que sus majestades volvieran de la ruta por los pueblos y saber que recompensa obtenian por haber sido buenos durante el año.