¿Qué decir? Es mejor contemplar y dejarse envolver por la magia de la piedra y la luz. Si se rodea la catedral se percibe mejor la sensación de unidad y conjunto excepcional que es. En días soleados busca su interior y el color de sus vidrieras. Un caleidoscopio de emociones. ¿Qué decir? Mejor, nada. Sólo sentir.