Diseño diáfano: Gaudí concibió esta planta baja sin compartimentar, articulada en tres naves y siete tramos independientes. Materiales toscos: Utiliza paramentos de ladrillo visto combinados con potentes
columnas y pilares de
piedra sin desbastar. Iluminación natural: La zona se encuentra rodeada por un foso exterior transitable que permite la ventilación y la entrada de luz natural a las
ventanas góticas. Originalmente pensado como Archivo Diocesano y
bodega, el espacio funciona hoy como la sección arqueológica y el
Museo Lapidario del Museo de los
Caminos. Las piezas exhibidas sobre las plataformas negras del suelo corresponden a Epigrafía
romana: Inscripciones, estelas sepulcrales y lápidas de la antigua Asturica Augusta.