Arquitectura desnuda y sobria: Esta planta rompe con la decoración del resto del
edificio. Utiliza pilares robustos de
piedra tosca combinados con
arcos y
bóvedas de ladrillo visto. Inspiración histórica: Su diseño limpio y diáfano recuerda a las construcciones de la época
romana y a las criptas
medievales. Luz natural: Aunque se trata de un semisótano, el espacio recibe ventilación e iluminación gracias a un gran foso exterior que rodea el
palacio. Uso actual: Originalmente ideado para albergar el Archivo Diocesano y una
bodega, hoy en día funciona como el
Museo Lapidario. En él se expone una colección arqueológica con piezas de la época romana (como miliarios y
mosaicos), estelas visigodas y sarcófagos medievales.