Columnas y
capiteles estrellados: En el centro destaca una robusta
columna cilíndrica de granito que remata en un
capitel con volumetrías geométricas. Gaudí diseñó individualmente cada capitel del
edificio combinando motivos orgánicos y geométricos.
Arcos y
bóvedas con
cerámica vidriada: Los arcos apuntados de las bóvedas de crucería están revestidos con piezas de cerámica vidriada en tonos marrones, ocres y rojizos. Esta técnica refleja el gusto de Gaudí por integrar la
artesanía tradicional de la comarca con la
arquitectura estructural. Expositores del
Museo de los
Caminos: Los muebles de madera integrados en las paredes funcionan como vitrinas de
arte sacro. El edificio no se llegó a habitar por ningún obispo y hoy alberga este museo dedicado al
Camino de Santiago.