Esto hacía que el pupitre se pareciera a una pared con graffiti. Y claro, había que limpiarlo de vez en cuando. Para ello usábamos trozos de cristal de ventana con los que raspábamos la madera hasta quitar las manchas de tinta. Solíamos estar todo un día raspando. Yo aún tengo una cicatriz en un dedo, del corte que me hice con un cristal en estas operaciones de limpieza.
También corría por nuestra cuenta limpiar la escuela de vez en cuando. Para ello, primero regábamos las tablas del suelo y luego ... (ver texto completo)
También corría por nuestra cuenta limpiar la escuela de vez en cuando. Para ello, primero regábamos las tablas del suelo y luego ... (ver texto completo)
Pero todo se olvidaba a la hora del recreo. Las chicas solían jugar a la comba y los chicos al tus. El juego del tus consistía en derribar con una piedra, un bolo puntiagudo y pequeño que se colocaba sobre una piedra plana de río, enterrada a ras de suelo en mitad del camino, junto a la casa de Corsino. Se trazaba una raya perpendicular atravesando el camino y que pasaba por el centro de la piedra. A unos diez metros se colocaba otra piedra que marcaba la posición desde la que se lanzaban las piedras ... (ver texto completo)