cuando percibe un ruido extraño, como el de galopar de un caballo que de repente se parase
junto a mí. No vi a nadie; no obstante, oí bien articular la palabra "Confesión". Lo que en
aquellos momentos pasó por mí, nunca sabré explicarlo. Llamé al estudiante creyendo que él
había dicho la tal palabra, pero me contestó: estoy bien no me mojo.
Aquella voz misteriosa continuaba su cuchicheo. Lo más extraño es que no había oído los
pasos del penitente al acercarse y ahora apenas pude entenderle ... (ver texto completo)
junto a mí. No vi a nadie; no obstante, oí bien articular la palabra "Confesión". Lo que en
aquellos momentos pasó por mí, nunca sabré explicarlo. Llamé al estudiante creyendo que él
había dicho la tal palabra, pero me contestó: estoy bien no me mojo.
Aquella voz misteriosa continuaba su cuchicheo. Lo más extraño es que no había oído los
pasos del penitente al acercarse y ahora apenas pude entenderle ... (ver texto completo)