Otro año más los rubios rastrojos se teñirán de sangre, de animales inocentes, cuyo único delito es haber nacido, haberse reproducido y haberse alimentado y alimentado a sus polluelos y crías de los recursos que sus instintos ven más apetecibles.
El gran depredador de la
fauna, el cazador, se divertirá y ensañará durante 20 días de media veda, con seis especies en concreto: la codorniz, la tórtola común, la paloma torcaz, la urraca, la corneja y el zorro. ¿Qué habrán hecho estas pobres criaturas
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