A mí también me parece Carmina Ortiz. Era muy
amiga de Seby Sanz, hija del que por aquellos tiempos fuera el molinero-jefe de la
fábrica de harinas, y ambas de mi pandilla. Sé que vive en
Madrid, y pese a que yo también "ando" (es un decir porque casi siempre voy en
coche) por aquí más de cuarenta años, nunca más he sabido de ella. Era un encanto de mujer y supongo que lo seguirá siendo.