No creo que yo forme parte de la izquierda culta, pero sí de la tolerante. No estoy a favor del derribo del Valle de los Caídos. ¿Y sabes por qué? Porque este monumento al horror sirve para alimentar nuestra memoria histórica, que flaquea bastante. De ahí que los campos de concentración nazis sigan en pie, como exponentes de las más execrables miserias humanas.