Hoy viernes de Dolores, era común que los pastores que entonces había en La Vega, que pasaban los días en el
monte con las
ovejas, pastando y trasladando la red por las tierras, esos que por las
noches convertían las faldas de la
montaña en un
cielo terrenal constelado, con las lucecitas de sus
faroles y
hogueras convertidos en estrellas, esos pastores hoy ya para siempre desaparecidos, tenían por
costumbre, “esrabotar” los corderos de cría.
Les cortaban los rabitos, les quitaban bien la lanilla
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