Dla, ¡cuánto me acuerdo de Avila y los buenos momentos que pasé aquí? Me gustaba ir a una cafetería que se llamaba Pepillo, estaba en el grande y la quitaron para poner un banco ¡no hay derecho!, los bancos se llevan todo lo bueno. Allí se tomaba un chocolate que estaba riquísimo. También como buen abulense me gustaba pasear desde El Chico hasta la Estación de ferrocarril (por cierto es muy bonita). El pasar por San Vicente y esa parte de la muralla es un regalo contínuo a la vista.¿Y los Cuatro ... (ver texto completo)