El diálogo facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad.
Juan Pablo II (1920-2005)
No acabo de entender la maldad, a todos los niveles y grados, del hombre.
Supongo que ver
Galicia, mi tierra de adopción, como esta quedando, me revuelve todo. Tiene esa magía de dulzura, calidez, tranquilidad, que he encontrado en
... (ver texto completo)