Cuando podremos ver nuestra ciudad limpia y cuidada como se merece, no ya por ser
monumental, sino por encontrarse en un país donde ya es posible encontrar ciudades ejemplares como Oviedo,
San Sebastián. ¿acaso no nos merecemos los arancetanos eso? Para muestra solo hace falta pasear por el raso de la estrella, la zona de la
estación de renfe o el desorden urbanístico del
parque lineal que queda frente al del príncipe, con esos horrorosos muros y los no menos feos
merenderos sin la mínima prestancia
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