no fuma, no bebe y necesita dormir muchas horas por la
noche. Es rutinario, tímido y antes de llegar a ser el líder de la
Iglesia católica viajaba en clase turista. Nunca tuvo entre sus metas cargos de poder y su mayor aspiración, además de ser profesor, era poder escribir algún día una gran obra teológica.
Juan Pablo II, en cambio, tenía un carisma arrollador. Esquiador, filósofo, poeta y actor, el Papa "viajero" dio 30 vueltas al mundo llevando el Evangelio. Su espíritu inquieto, le mereció
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