Lo del barro de la piscina y el constante paso de coches y motos por la plaza los fines de semana, cuando está llena de niños, es una realidad que está ahí, que todo el mundo puede ver, aunque algunos se obstinen en negar la evidencia.
(Alguien ha dicho que no hay peor ciego que el que no quiere ver).
Como madre que va a diario a la piscina, y somos muchas, seguimos viendo ladrillos y materiales en el patio del colegio. Los mismos que llevaron en el mes de abril. Nos preguntamos si cuando empiece ... (ver texto completo)
(Alguien ha dicho que no hay peor ciego que el que no quiere ver).
Como madre que va a diario a la piscina, y somos muchas, seguimos viendo ladrillos y materiales en el patio del colegio. Los mismos que llevaron en el mes de abril. Nos preguntamos si cuando empiece ... (ver texto completo)