No discuto que el Obispo o Cardenal que tu conoces sea de moral íntegra, pero por favor, no me hagas comulgar con ruedas de molino haciéndome creer que la mayoría son así, pues a las declaraciones, actuaciones y comportamientos de ellos mismos me remito. Su misma historia está ahí para comprobarlo y para cerciorarse de que siempre han estado en el sitio equivocado y contrario a sus creencias, en el sitio cercano al poder y el dinero. Y en la acera contraria estaban los necesitados, los miserables ... (ver texto completo)