y cuando uno va caminando entre las chaparras
¿qué me decís del olor que hay?, además de la gama de
colores que se pueden apreciar en el.
Es todo un espectáculo de colores (y de olores), un amplio abanico de musgos y otras minúsculas plantas, que con la magia del
invierno y al abrigo de las encinas comienzan en esta época del año a florecer.
Una buena alternativa a una tarde
otoñal, casi y si el tiempo no cambia... invernal.