Que en la manera que a cada uno de ellos, conforme a su naturaleza y especie, o más o menos se les comunica en el sentido, así o más o menos les es deleitable y gustoso el bien que poseen; y cuanto en cada un orden de ellos está la fuerza del sentido más bota, tanto cuanto se deleitan es menor su deleite. Y no solamente se ve esto entre las cosas que son diferentes, comparándolas entre sí mismas, mas en un linaje mismo de cosas y en los particulares que en sí contiene se ve.
El conocimiento, cuanto fuere más vivo, tanto cuanto es de su parte será causa de más vivo y más acendrado deleite, porque, por la razón que no pueden gozar de él todas aquellas cosas que no tienen sentido, por esa misma se convence que las que le tienen, cuanto más de él tuvieren, tanto sentirán la dulzura más, conforme a como la experiencia lo demuestra en los animales.
Pues esto presupuesto de esta manera, vamos ahora mirando estas fuentes de donde mana el deleite, y examinando a cada una de ellas por sí, que adondequiera que las descubriéremos más, y en todas aquellas cosas adonde halláremos mayores y más abundantes mineros de él, en aquellas cosas, sin duda, el deleite de ellas será de mayores quilates. Es, pues, necesario para el deleite, y como fuente suya de donde nace lo primero, el conocimiento y sentido; lo segundo, la obra por medio de la cual se alcanza ... (ver texto completo)
Y la causa del deleite son, lo primero, la presencia, y, como si dijésemos, el abrazo del bien deseado; al cual abrazo se viene por medio de alguna obra conveniente que hacemos, y es, como si dijésemos, el tercero de esta concordia, o, por mejor decir, el que la saborea y sazona, el conocimiento y el sentido de ella. Porque a quien no siente ni conoce el bien que posee, ni si lo posee, no le puede ser el bien ni deleitoso ni apacible.
Y conviene que, como aquí se dice, así sea por necesaria razón, y tan clara que se tocará con las manos, si primero entendiéremos qué es y cómo se hace esto que llamamos deleite; porque deleite es un sentimiento y movimiento dulce, que acompaña y como remata todas aquellas obras en que nuestras potencias y fuerzas, conforme a sus naturalezas o a sus deseos, sin impedimento ni estorbo se emplean, porque todas las veces que obramos así, por el medio de estas obras alcanzamos alguna cosa, que, o por naturaleza, o por disposición y costumbre, o por elección y juicio nuestro, nos es conveniente y amable. Y como cuando no se posee y se conoce algún bien, la ausencia de él causa en el corazón una agonía y deseo, así es necesario decir que, por el contrario, cuando se posee y se tiene, la presencia de él en nosotros y el estar ayuntado y como abrazado con nuestro apetito y sentidos, conociéndolos nosotros así, los halaga y regala; por manera que el deleite es un movimiento dulce del apetito. ... (ver texto completo)
Mas, ¿qué necesidad hay de rastrear por indicios lo que abiertamente testifican las sagradas Letras y lo que por clara y llana razón se convence? David dice en su divina Escritura: « ¡Cuán grande es, Señor, la muchedumbre de tu dulzura, la que escondiste para los que te temen!» Y en otra parte: «Serán, Señor, vuestros siervos embriagados con la abundancia de los bienes de vuestra casa, y daréisles a beber del arroyo impetuoso de vuestros deleites.» Y en otra parte: «Gustad y ved cuán dulce es el ... (ver texto completo)
Que recatado es usuario númerico 44792
Hola amigos,

Agustín, muchas gracias por dedicame las fotos y también los comentarios. Yo estaba un poco preocupado por mi comentario, pero veo que no te molestas. Las inexactitudes de las leyendas son propias de todos los pueblos. Sin ir muy lejos, tanto el nacimiento como el entierro de Cristóbal Colón se lo disputan varias naciones y ciudades.

Eufra7, bienvenido a mi pueblo, sabes que aparte de otros muchos que conozcas tienes dos amigos que te aprecian: Agustín y yo. Tu llegada a este foro ... (ver texto completo)
Asi daba gusto el que lo tratasen a uno como a un amigo, caro le estuvo aun servidor cuando trate de amigo al Sr. Alejandro. que Alejandro es una amigo que tengo entre otros muchos.
Hola,
Yo fui alumno de tu abuelo Don Patricio desde 1952 a 1959. Recuerdo q tu abuelo nos mandaba a "El Chuto", a "Cañavate" o a mi a jugar con sus dos hijas, una de ellas sera tu mama.
La ultima vez que hable con tu abuelo estaba en Sevilla sobre el año 1983-84.
Como anecdota, decirte que yo era el que ayudaba siempre a tu abuelo a cortar el queso en lata que nos enviaban los americanos.
En el proximo contacto, te contare mas detalles.
Un saludo,
Julian Castellanos
Jolines en la escuela daban queso y leche en polvo, ya habian llegado los americanos a España
Estas palabras son hirientes, y que las diga un campesino en pecado mortal, pero si las dice un letrado no pasa NA.
Hasta donde puedo ver, Zafra no menciona a nadie específicamente. No veo insulto alguno. Pero nadie la ataca. Nadie está muy molesto con él. Nadie debería calmarse.

Vicente Solera
En mala hora cogi la cita del Quijote de la Mancha cuando nos habla de la criada de la ventera y relacionar esta con la marca SEAT.
El insulto no desdora
ni quita el brillo al Sol
se pincha la bordadora
cuando oye el Carasol.
Hola MR

Ahora hablando en serio. No sé que le encuentras de deshonroso al hecho de que mi madre, al quedarse viuda con 9 hijos se viera obligada a internarme en un orfanato. Lo mismo le ha ocurrido a miles y miles de niños. Eso es una cosa natural. No todos tuvimos un padre portero que nos enviara a la universidad.

Agustín, tampoco tiene la culpa de que sus padres fueran labradores y que no le dieran estudios universitarios. En los años 50 y 60 (incluso ahora) solamente los afortunados podían ... (ver texto completo)
A este el insultar le sale gratis.
Palabras que nunca debieron salir de la boca de nadie.
Hola Milagros,
No creo que el suceso se deba a la crisis, sino a la santa voluntad de Dios. Como buena cristiana que eres, debes saber que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso por rebelarse contra su Creador. Por eso se deben guardar los diez Mandamientos de la Ley de Dios y los de su Santa Madre Iglesia.

También deben respetarse las normas de convivencia que nos impone la sociedad. El pecado de la soberbia nos hace cometer disparates, los cuales pueden ser severamente castigados por la autoridad.

Saludos
Ni que profesor de religión da una lección tan magistral como esta, bien se conoce que ha leido las Sagradas Escrituras por lo menos el primer libro del GENESIS.