Beatificación y canonización

Beatificada el 19 de marzo de 1950, durante el Año Santo, por el Papa Pío XII.
Citas

Su hijo Carlino, cuando iba a morir, le dijo: «Mamá, no llores, Dios te bendecirá con otros hijos».
Vocación y fundación

Poco tiempo después de la muerte de su esposo, abre su palacio de Comonte a las niñas abandonadas, y es ahí que en 1857, con la ayuda de 5 compañeras, funda el Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia.

Tuvo que sufrir un gran número de dificultades. Sin embargo, el 4 de noviembre de 1863, tiene éxito en poner a la disposición de muchachos jóvenes sin recursos su propiedad de Villacampagne. Confía su dirección a su primer colaborador, el hermano Giovanni Capponi.

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Matrimonio

Tenía diecinueve años cuando sus padres le casaron con Gaetano Busecchi, un viudo de 58 años, heredero de los condes de Tassis de Comonte de Seriate.

Paula, esposa dócil y atenta, tuvo cuatro hijos, de los cuales tres murieron en el nacimiento; perdió a su último hijo, Carlino, cuando este solo tenía dieciséis años.

Algunos meses más tarde, murió su esposo y la dejó sola y heredera de un importante patrimonio. Estos sucesos la dejaron en una profunda depresión de la cual fue sostenida por dos obispos de Bérgamo, monseñor Pietro Luigi Speranza y monseñor Alessandro Valsecchi. Ellos apoyaron su fe intensa y su laboriosa caridad, dirigiéndola hacia los niños y los pobres, al servicio de Dios. ... (ver texto completo)
Infancia

Paula nació en la provincia de Crémone el 28 de enero de 1816, sus padres, Francesco Cerioli y Francesca Corniani, eran ricos propietarios terratenientes, de profunda convicción cristiana.

La niña nació débil y por ello recibió el bautismo en su casa, antes de poder ser oficialmente bautizada en la iglesia.

Muy joven, con la ayuda de su madre, toma consciencia de la miseria que había alrededor de ella, sobre todo en la casa de los habitantes rurales de Sancino donde ella habitaba.

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Paula Isabel Cerioli

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Este aviso fue puesto el 26 de octubre de 2009.

Paula Isabel Cerioli

Fundadora

Nacimiento
28 de enero de 1816
Soncino, Italia Ver y modificar los datos en Wikidata

Fallecimiento
24 de diciembre de 1865
Seriate, Italia Ver y modificar los datos en Wikidata

Beatificación
19 de marzo de 1950
por el Papa Pío XII.

Canonización
16 de mayo de 2004
por el Papa Juan Pablo II

Festividad
24 de diciembre
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Paula Isabel Cerioli (1816-1865) es una santa de la Iglesia católica fundadora de los Institutos de las Religiosas de la Sagrada Familia. ... (ver texto completo)
Buenos días a todos los foreros en general, y en particular a los del foro de Alconchel de la Estrella.
Hoy día 24 de Diciembre, del año 2004, comenzó mi andadura por el foro de Alconchel de la Estrella y los foros de algunos de los pueblos de España. Son ya 14 años asomándome a sus diferentes ventanas.

Como muestra, aquí os copio el mensaje que escribí aquel día:

“2004-12-24 21:12:36 Es una lástima que no me haya salido la lotería de Navidad porque si no el pirulí estaba ya volando por los ... (ver texto completo)
En la fe, que María profesó en la Anunciación como « esclava del Señor » y en la que sin cesar « precede » al « Pueblo de Dios » en camino por toda la tierra, la Iglesia « tiende eficaz y constantemente a recapitular la Humanidad entera... bajo Cristo como Cabeza, en la unidad de su Espíritu ». (71)
En este tiempo de vela María, por medio de la misma fe que la hizo bienaventurada especialmente desde el momento de la anunciación, está presente en la misión y en la obra de la Iglesia que introduce en el mundo el Reino de su Hijo. (68) Esta presencia de María encuentra múltiples medios de expresión en nuestros días al igual que a lo largo de la historia de la Iglesia. Posee también un amplio radio de acción; por medio de la fe y la piedad de los fieles, por medio de las tradiciones de las familias ... (ver texto completo)
Ahora, cuando en esta peregrinación de la fe nos acercamos al final del segundo Milenio cristiano, la Iglesia, mediante el magisterio del Concilio Vaticano II, llama la atención sobre lo que ve en sí misma. como un « único Pueblo de Dios... radicado en todas las naciones de la tierra », y sobre la verdad según la cual todos los fieles, aunque a esparcidos por el haz de la tierra comunican en el Espíritu Santo con los demás », (66) de suerte que se puede decir que en esta unión se realiza constantemente ... (ver texto completo)
28. Como afirma el Concilio: « María... habiendo entrado íntimamente en la historia de la salvación... mientras es predicada y honrada atrae a los creyentes hacia su Hijo y su sacrificio, y hacia el amor del Padre ». (64) Por lo tanto, en cierto modo la fe de María, sobre la base del testimonio apostólico de la Iglesia, se convierte sin cesar en la fe del pueblo de Dios en camino: de las personas y comunidades, de los ambientes y asambleas, y finalmente de los diversos grupos existentes en la Iglesia. ... (ver texto completo)
Las palabras de Isabel « feliz la que ha creído » siguen acompañando a María incluso en Pentecostés, la siguen a través de las generaciones, allí donde se extiende, por medio del testimonio apostólico y del servicio de la Iglesia, el conocimiento del misterio salvífico de Cristo. De este modo se cumple la profecía del Magníficat: « Me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es santo » (Lc 1, 48-49). En efecto, al conocimiento del misterio de ... (ver texto completo)
27. Ya en los albores de la Iglesia, al comienzo del largo camino por medio de la fe que comenzaba con Pentecostés en Jerusalén, María estaba con todos los que constituían el germen del « nuevo Israel ». Estaba presente en medio de ellos como un testigo excepcional del misterio de Cristo. Y la Iglesia perseveraba constante en la oración junto a ella y, al mismo tiempo, « la contemplaba a la luz del Verbo hecho hombre ». Así sería siempre. En efecto, cuando la Iglesia « entra más profundamente en ... (ver texto completo)
Pero en la Iglesia de entonces y de siempre María ha sido y es sobre todo la que es « feliz porque ha creído »: ha sido la primera en creer. Desde el momento de la anunciación y de la concepción, desde el momento del nacimiento en la cueva de Belén, María siguió paso tras paso a Jesús en su maternal peregrinación de fe. Lo siguió a través de los años de su vida oculta en Nazaret; lo siguió también en el período de la separación externa, cuando él comenzó a « hacer y enseñar » (cf. Hch 1, 1) en Israel; ... (ver texto completo)