Es una verguenza, que no tengamos una
terraza donde sentarnos en
verano y charlar tomando una cerveza con los
amigos. De todas maneras en el Alcazar si os daís cuenta cada vez hay menos gente. Y la gente de
Madrid y otros sitios, que venían en fin de semana y vacaciones cada vez viene menos, y es que no hay absolutamente nada para divertirse.