DÍA SÉPTIMO
El santo templo del Pilar de Zaragoza y el templo vivo de nuestra alma
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
¡Qué ideas tan sublimes me hacen concebir la grandeza, la hermosura, el primor y ornato de tan santo Templo, magnífico Tabernáculo de la Madre de Dios! ¡La santidad de este sitio y de su peculiar elección; los himnos y cánticos de alabanza que se le tributan; la concurrencia y devoción de los fieles! Aquí se invoca su santo nombre: aquí resuenan sus ... (ver texto completo)
El santo templo del Pilar de Zaragoza y el templo vivo de nuestra alma
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
¡Qué ideas tan sublimes me hacen concebir la grandeza, la hermosura, el primor y ornato de tan santo Templo, magnífico Tabernáculo de la Madre de Dios! ¡La santidad de este sitio y de su peculiar elección; los himnos y cánticos de alabanza que se le tributan; la concurrencia y devoción de los fieles! Aquí se invoca su santo nombre: aquí resuenan sus ... (ver texto completo)