Amigo Z.L.
La belleza de este
edificio opaca los actos heroicos de los
belmonteños de antaño. Durante la Guerra Civil había varios seminaristas que fueron perseguidos por las turbas republicanas. Los habitantes del
pueblo los escondieron en las
cuevas para protegerlos. Cuando hacían las requisas saltaban las tapias de los
patios.
Uno de ellos contrajo la tuberculosis y lo cuidaron entre Paulino y un vecino apodado Tiznajo. Ambos se jugaron el cuello y los hijos de estos belmonteños jugaban con
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