DÍA SEXTO
Respeto y veneración que se debe al santo templo del Pilar de Zaragoza
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Por respeto a la Majestad del Señor que habitaba el templo de Jerusalén, no entraban los Judíos sin purificarse antes. Los Levitas, aunque consagrados al culto del Señor, no pasaban del atrio destinado para los sacrificios. A los Sacerdotes les permitía entrar en el Santuario a ofrecer el incienso sobre el altar de oro, pero rara vez tenían este honor. ... (ver texto completo)
Respeto y veneración que se debe al santo templo del Pilar de Zaragoza
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Por respeto a la Majestad del Señor que habitaba el templo de Jerusalén, no entraban los Judíos sin purificarse antes. Los Levitas, aunque consagrados al culto del Señor, no pasaban del atrio destinado para los sacrificios. A los Sacerdotes les permitía entrar en el Santuario a ofrecer el incienso sobre el altar de oro, pero rara vez tenían este honor. ... (ver texto completo)