Mejores mensajes de BELMONTE:
Entrada al castillo desde la villa de Belmonte
Esta fotografía refleja otro de los salones de la Hospederia del palacio de Buenavista.
Fotografía oscura y hierba agostada al rededor del castillo
Fotografia muy gamurosa
Muy lozanas y bonitas. El contraste de colores, alegra la vista.
El orden+limpieza, alegra la casa.
Cuando participaba el ORATE DE BELMONTE, tampoco escribia nadie porque ese fulano los ahuyentaba. Esto era territorio exclusivo de êl y lo convirtiô en su manicomio particular.
Buenas tardes a todos los foreros de los pueblos de ESPAÑA.
Encantos femeninos
lucha entre titanes
bocado de felinos
todas las vanidades.
Hola buenos dias pasados por agua.
Ahora ni se critica ni se escriben cosas desonestas,
Algo se esta moviendo
Sin ruido pero sin pausa
Y el voto van pidiendo
Ellos siempte por su causa.
¡conseguido! la misa del domingo 1.200000 de espectadores. el domingo que viene tenemos que superarlo que nadie nos manipule. Si estás de acuerdo pasalo gracias
- y con la labranza y fructos della, y que ni se adeuda, ni menos se enlaza con el peligro y desasosiego de otras granjerías y tratos, que, por doquier que se mire, es grandísimo bien. Porque, si vamos a la consciencia, vivir uno de su patrimonio es vida inocente y sin pecado, y los demás tratos por maravilla carecen dél. Si al sosiego, el uno descansa en su casa, el otro lo más de la vida vive en los mesones y en los caminos.
Vuelva los ojos por sus vecinos y naturales, y revuelva en su memoria lo que de otras cosas ha oído. ¿De cuántas mujeres sabe que, por no tener cuenta con su estado y tenerla con sus antojos, están con sus maridos en perpetua lid y desgracia? ¿Cuántas ha visto lastimadas y afeadas con los desconciertos de sus hijos y hijas, con quien no quisieron tener cuenta? ¿Cuántas laceran5 en extrema pobreza porque no atendieron a la guarda de sus haciendas, o
nunca cansarse ni darse por vencido de nuestra ingratitud tan continua; el rodearnos por todas partes y como en castillo torreado y cercado; el tentar la entrada por diferentes maneras; el tener siempre la mano en la aldaba de nuestra puerta; el rogarnos blanda y amorosamente que le abramos,